El pasado 7 de julio, la Academia Politécnica Militar (ACAPOMIL) celebró sus 100 años como Instituto formador de los Ingenieros Politécnicos Militares del Ejército de Chile, con una solemne ceremonia en las dependencias del Campo Militar La Reina, la cual fue presidida por el Comandante en Jefe del Ejército.
Al inicio, y luego de haber interpretado el pabellón patrio, el Director de la Academia, Coronel Alex Hellman N., agradeció la presencia de cada una de las autoridades presentes en esta importante fecha para el Instituto, destacando la relevancia y el gran valor que representa la especialidad primaria de Ingeniero Politécnico Militar (IPM) en la Institución, agregando que, “hace cien años Chile vivía una época aparentemente distinta, el mundo cambiaba a una velocidad sorprendente y la ciencia transformaba la forma de vivir y también la forma de defender a las naciones. Fue entonces cuando un grupo de hombres comprendió una verdad que marcaría para siempre el destino de nuestro Ejército (…) que el valor de un soldado seguiría siendo irremplazable, pero que también el conocimiento tecnológico sería decisivo, pero que la ciencia, la tecnología y la innovación también lo serían”.
Al mismo tiempo, el Coronel Hellman, afirmó que, “durante cien años, nuestro estandarte de combate ha acompañado silenciosamente el crecimiento de esta Academia. Por ello constituye un motivo de profundo orgullo que, producto de una iniciativa centenaria de nuestra Academia y gracias al permanente apoyo del Alto Mando Institucional, en septiembre nuestro estandarte de combate recibirá la condecoración Presidente de la República”.
Dentro de los hitos y avances más importantes de la Academia se destacan el uso y la aplicación de los lentes de realidad mixta, los que se implementaron en los procesos de formación de los Ingenieros Politécnicos Militares, realizando variadas operaciones propias de la especialidad, como el armado de computadores, planificación de operaciones militares, detección de fallas en sistemas, detonaciones controladas o el estudio del grupo motopropulsor del tanque Leopard 2 A4.
Por otro lado, en el centenario, los trabajos más decidores e importantes de la Academia consisten en los procesos que se han realizado con mucha dedicación para recibir a la Comisión Nacional de Acreditación y contar con la renovación de nuestra acreditación como Instituto de Educación Superior.
Posteriormente, con el objetivo de dar un mayor realce al centenario de la Academia y de la especialidad primaria, se procedió a sellar una cápsula del tiempo, la que en su interior contiene testimonios, documentos, fotografías y otros elementos representativos del quehacer, de los valores y el espíritu que distinguen a la Academia Politécnica Militar y que quedarán resguardados como legado para las futuras generaciones en 25 años más.
Finalmente, se invitó al personal militar y civil, a recibir un reconocimiento por sus años de servicios y por la abnegación, profesionalismo y dedicación que le han demostrado durante sus años en la Academia Politécnica Militar.
Bajo este mismo contexto, y en el marco del centenario de la Academia, el Capitán Víctor de la Carrera R., alumno del IV Curso Regular de Ingeniería Militar de la mención “Sistemas de Armas” y quien se encuentra próximo a egresar de la Academia justamente en su centenario, afirmó que los cien años del Instituto representan un hito trascendental en la historia del Ejército, generando una oportunidad para recordar el pasado para así responder a los desafíos del presente y proyectarse hacia el futuro.
“Mirar al pasado nos permite valorar el legado de quienes nos precedieron, desde la creación de la Academia y el ejemplo de nuestro patronímico, el General de División Marcial Urrutia, hasta las generaciones de especialistas que han servido a Chile aportando desde la ciencia, la tecnología y la ingeniería al fortalecimiento del Ejército (…) ser parte de la generación que egresa en el año del Centenario constituye un enorme orgullo, pero también un compromiso. Nos impulsa a honrar la historia de nuestra especialidad con profesionalismo, vocación de servicio y la responsabilidad de seguir contribuyendo al desarrollo del Ejército y al servicio de Chile”, señaló el futuro especialista primario.
Por otro lado, es sumamente importante destacar que detrás de cada uno de los oficiales que cursan el Curso Regular de Ingeniería Militar, existe un cuerpo docente de excelencia, que día a día refuerza y nutre de conocimientos a los alumnos de los distintos niveles y en sus distintas menciones, como es el caso de Belén Dufraix O., ingeniera comercial con un MBA de la Universidad de Chile, que cumple funciones en la Jefatura de Estudios de la Academia y que durante años dictó clases a los alumnos, destacó que el principal valor que representa un Ingeniero Politécnico es que pueden integrar la experiencia que tienen como militares y el conocimiento científico – tecnológico que les entrega la Academia.
“Yo me he despeñado profesionalmente en distintas áreas desde hace 20 años en la Academia y me he desarrollado harto en el área docente y de lo que me he podido dar cuenta es que a lo largo de los años la Academia, si bien mantiene la esencia del IPM, va adaptándose a los cambios, siempre observando lo que el Ejército necesita, como ir viendo cómo cambiar el currículo de acuerdo a las necesidades que tiene la Institución, se van cambiando o adaptando y además se han ido creando nuevas menciones de acuerdo a la necesidad del Ejército”, destacó la profesional.
En ese sentido, los años que tiene la Especialidad Primaria de Ingeniero Politécnico Militar, siempre ha ido superándose en el área del conocimiento y del quehacer, logrando llegar a sus 100 años como un referente para muchos profesionales, militares y civiles que deseen adquirir los conocimientos que aquí se entregan, tanto en los diplomados o magísteres, como también es un referente a nivel internacional.