En el marco del Servicio Militar Obligatorio (SMO), Soldados Conscriptos (SLCs) de distintas unidades del país están concluyendo una de las fases más importantes de su preparación: la Ocupación Militar Especializada (OME), instancia que les permite adquirir competencias específicas para desempeñarse de manera eficiente dentro de una unidad de combate.
En este contexto, los sectores de Tumbes y Unihue fueron el escenario donde los SLCs de la clase 2006 del Regimiento N.º 6 “Chacabuco” completaron su formación en las OME de Fusileros y Morteros. Durante ocho semanas, participaron en un programa que combinó clases teóricas con entrenamientos prácticos, orientados a simular condiciones reales.
En la OME de Fusileros, los jóvenes fueron instruidos en el manejo del fusil IWI Galil ACE 22 N-C, ejecutando ejercicios de tiro a distancias de entre 100 y 200 metros. Esta etapa incluyó el ajuste de miras, técnicas de recarga y desarme, y el mantenimiento básico del armamento. Posteriormente, los soldados se integrarán a pequeñas unidades o escuadras, donde asumirán funciones, fortaleciendo competencias como la iniciativa, la toma de decisiones oportunas y la resistencia física, todas ellas necesarias para el desempeño efectivo en el terreno.
El Sargento 2.º Agustín Milchio P., instructor del proceso, valoró el avance de los jóvenes: “Más que enseñar técnicas, buscamos forjar carácter. Ver su evolución y compromiso ha sido una experiencia gratificante, tanto en lo profesional como en lo humano”, señaló.
En paralelo, se desarrolló la OME de Mortero, dirigida a SLCs de segundo año, quienes fueron capacitados en el uso del mortero de 81 mm. de apoyo a la infantería. Esta especialización busca formar operadores capacitados en el emplazamiento, empleo y mantenimiento del sistema, maximizando su rendimiento táctico según sus características y limitaciones.
El SLC Rodrigo Millabur S. compartió su visión sobre este proceso: “Ha sido una etapa exigente, pero muy valiosa. Aprendimos a confiar en nuestras capacidades, en nuestros instructores y en la importancia de trabajar en conjunto por una misión común”.
Tras completar esta fase, los soldados continuarán su servicio en el regimiento, ahora con mayores herramientas para cumplir eficazmente las tareas que les sean asignadas, consolidando así su rol en diferentes misiones del Ejército de Chile.