La Gran Banda de Guerra del Ejército de Chile está en la recta final de sus preparativos para uno de los eventos cívico-militares más importantes del país: la Gran Parada Militar 2025, que se realizará este 19 de septiembre en conmemoración del Día de las Glorias del Ejército de Chile. Para muchos de sus integrantes, desfilar por la elipse del Parque O'Higgins no es solo una presentación, sino la realización de un sueño forjado desde la infancia.
Esta agrupación está compuesta por músicos de distintas unidades del Ejército, incluyendo a soldados y cabos dragoneantes de la Escuela de Suboficiales, así como músicos de la Escuela de Infantería y de los regimientos de Infantería N°1 “Buin” y de Policía Militar N°1 “Santiago”.
Además de su participación en ceremonias, la banda cumple un rol fundamental en la formación técnica musical, la preservación de las tradiciones militares y la extensión cultural, acercando el quehacer del Ejército a la comunidad.
Para el Soldado Dragoneante Bastián Salazar P., quien tocará por primera vez en las cajas, esta experiencia es la culminación de un anhelo de toda la vida. "Desde niño veía este acontecimiento por televisión, y cada vez sentía más fuerte el deseo de algún día estar ahí, formando parte del contingente. Hoy, al cumplir ese sueño, siento una gran responsabilidad", comenta emocionado.
En tanto que la Soldado Dragoneante Michelle Iturra G., Aspirante a suboficial del Servicio de Banda y clarinetista, también debutará en la Parada Militar. Aunque domina su instrumento, se ha preparado con disciplina, tanto física como mentalmente. "Hay que ensayar mucho para que todo salga perfecto", afirma, consciente de que se requiere una precisión musical y concentración impecable.
Durante el desfile de esta tradicional ceremonia, que fue instaurado oficialmente por el presidente Ramón Barros Luco en 1915, los músicos de la Gran Banda seguirán los pasos de los dos Schellenbaum, o estandartes del ejército prusiano, que fueron traídos a Chile a fines del siglo XIX. Portarlos es un gran honor, y en esta ocasión, esa responsabilidad recaerá en los Cabos Dragoneantes Sergio Sepúlveda G. y Jaime Tauler R. "Nos emociona ser parte de algo tan significativo", señalan.
Otra historia inspiradora es la de la Soldado Dragoneante Charede Segura R., quien toca el epífano, instrumento de viento similar a la flauta dulce. Ella comenzó su carrera en la banda de guerra de su colegio, en Pinto, localidad del Ñuble. Tras el Servicio Militar Obligatorio, postuló a la Escuela de Suboficiales, donde ha podido combinar su vocación militar con su amor por la música. "La disciplina militar y la música deben ir de la mano", reflexiona, destacando las facilidades que ha recibido para continuar su formación.
La Gran Banda de Guerra del Ejército de Chile es una unidad donde se cultivan la disciplina, la excelencia técnica, el trabajo en equipo y la tradición. Su música acompaña ceremonias, simbolizando el espíritu de cuerpo y la identidad militar. Este 19 de septiembre, a través de las historias de estos jóvenes, la banda demostrará su compromiso, entrega y honor al país.