Este 8 de octubre, las Fábricas y Maestranzas del Ejército (FAMAE) conmemoran 214 años de existencia, marcando una trayectoria única como la empresa más antigua del país y una de las más relevantes en la historia industrial y de defensa de Chile.
Fundada en 1811, FAMAE ha estado al servicio del país desde sus orígenes, aportando al desarrollo de una capacidad de defensa autónoma, robusta y sostenible. Hoy, a más de dos siglos de su creación, la institución se encuentra en un momento clave: un proceso de modernización, orientado a fortalecer sus capacidades estratégicas para responder a los desafíos del presente y del futuro.
Aporte de FAMAE a lo largo del tiempo
Desde su creación, FAMAE ha estado al servicio del país, inicialmente aprovisionando al Ejército Patriota bajo la dirección de Fray Luis Beltrán, posteriormente fue clave durante la Guerra del Pacífico, al homologar fusiles y facilitar el abastecimiento de munición, marcando una ventaja logística decisiva.
Durante el siglo XIX, desarrolló capacidades metalúrgicas aplicadas a la agricultura y al mantenimiento del primer medio de transporte nacional, el ferrocarril. A lo largo del siglo XX, amplió sus funciones como maestranza militar y diversificó su producción hacia rubros como la agricultura y la construcción, incorporando al mercado nacional productos como palas, arados y lavadoras, lo que la posicionó como un actor relevante en el desarrollo industrial. En los años 80, consolidó su autonomía industrial al fabricar fusiles SIG y vehículos blindados Mowag bajo licencia suiza.
Con el tiempo, su acción se ha expandido a distintas áreas, actualmente, FAMAE opera con instalaciones en todo Chile, y su portafolio incluye productos como armas, municiones, cohetes y misiles, químicos y explosivos, pólvora, servicios de pruebas ambientales, de control de calidad y mantenimiento de sistemas de armas, convirtiéndose en un actor estratégico para la defensa y la soberanía nacional.
Modernización en marcha
El aniversario de FAMAE tiene hoy una resonancia particular: la empresa vive un proceso de modernización intensivo, trazando su futuro tecnológico y estratégico.
Por un lado, la integración tecnológica se manifiesta con la adopción de moderna maquinaria automatizada y dotada de inspección óptica avanzada. Estas inversiones permiten no solo mejorar la calidad del producto, sino multiplicar su capacidad productiva.
Por otro lado, la recuperación de capacidades estratégicas como la producción de pólvora para la munición de artillería mayor (105 y 155 mm) que busca responder a las necesidades del Ejército y entidades extranjeras, teniendo como uno de sus objetivos el posicionamiento en el mercado internacional.
Hoy, FAMAE lidera la modernización del material estratégico del Ejército de Chile, donde el conocimiento, experiencia, infraestructura y un robusto sistema de gestión de mantenimiento, ya consolidado, permite extender la vida útil de vehículos acorazados recuperando la capacidad operativa de los sistemas de armas derivados de la obsolescencia logística y tecnológica, logrando preservar así el material estratégico en 10 y 20 años, según programa o proyecto desarrollado.
Asimismo, se puede señalar que los aportes de estas actividades ya se están observando en las diferentes actividades en ejecución, destacando un acercamiento al mundo académico, con el objeto de avanzar en temas como la mecatrónica, electrónica, química, metalurgia, ciberseguridad y realidad virtual, lo que se operativizará con reuniones de trabajo, generando beneficios positivos para el fortalecimiento, desarrollo y madurez de productos y servicios.
El Director de las Fábricas y Maestranzas del Ejército, General de Brigada Luis Espinoza V destacó que, “FAMAE se encuentra desarrollando proyectos de modernización de material del Ejército de Chile a lo largo del territorio nacional, además de trabajar arduamente para retomar procesos de manufactura, y buscando nuevos partner extranjeros para lograr objetivos estratégicos planificados a corto, mediano y largo plazo”.
Hoy no solo se conmemora una fecha fundacional, sino que se reconoce la continuidad de un esfuerzo técnico, tecnológico y humano que ha sido clave para la defensa y el desarrollo industrial del país. En el contexto actual, donde los desafíos globales exigen una industria de defensa sólida, autónoma y moderna, FAMAE reivindica su rol como actor estratégico, no solo como fabricante de sistemas y armamento, sino como articulador de talento nacional, innovación, infraestructura crítica y soberanía.