Fortalecer la capacidad de análisis y toma de decisiones en ambientes tácticos, estandarizar procedimientos de combate y mejorar la conducción de unidades en distintos escenarios fue el objetivo del Curso de Equipo de Combate desarrollado en la 3ra. Brigada Acorazada "La Concepción" y en el Centro de Entrenamiento de Combate Acorazado (CECOMBAC).
Combinando trabajo en aula, terreno simulado y plataformas tecnológicas de simulación táctica, el curso, dirigido al personal recientemente destinado a unidades acorazadas, principalmente comandantes de pelotón y tripulaciones contó con una metodología que integró la teoría, ejercicios tácticos –tipo TEWT (Tactical Exercise Without Troops, por su sigla en inglés)– y simulación computarizada. Lo anterior, bajo la responsabilidad de instructores de la Brigada y del CECOMBAC.
El Jefe de Curso, Capitán Ángelo Magaña S. explicó que “este curso permite que nuestro personal entrene la toma de decisiones en escenarios realistas, pero en un ambiente controlado. La combinación de TEWT y simulación nos da la posibilidad de analizar y corregir, fortaleciendo significativamente las competencias tácticas antes de llevarlas al terreno real”.
Los contenidos estuvieron orientados a procedimientos tácticos de unidades acorazadas, proceso de planificación y toma de decisiones, empleo de medios en combate, coordinación y conducción de pelotones y equipos de combate y análisis de situaciones tácticas en distintos escenarios.
Por su parte, la Subteniente Noemí Miquelez F. “Para mí, como comandante de pelotón, la participación en esta capacitación es fundamental, ya que representa el paso progresivo desde la teoría, a la simulación y, posteriormente, a la ejecución en terreno. Su principal valor radica en perfeccionar la conducción del personal en distintos escenarios, y especialmente en comprender de manera integral las capacidades de las distintas armas y su correcta integración dentro de la maniobra”.
Este curso fue clave en la formación de los integrantes de unidades acorazadas, donde la coordinación y sincronización de los sistemas de armas son decisivas, logrando una interacción y operatividad eficiente y cohesionada, asegurando que el empleo de medios sea oportuno, preciso y con el máximo efecto.