La Base Antártica del Ejército (BAE) “Capitán General Bernardo O’Higgins Riquelme” mantiene un alto estándar de preparación ante emergencias geológicas, climáticas y operacionales, gracias a protocolos diseñados y validados para operar de manera segura en uno de los entornos más extremos del planeta.
Durante la noche del 21 de agosto, se registró un movimiento telúrico de magnitud 7,5 en el paso del Mar de Drake, a más de 200 kilómetros al norte de la Isla Rey Jorge. Aunque el evento no implicó afectaciones ni riesgos directos para la base, sirvió como una oportunidad para validar nuevamente los procedimientos de seguridad ya implementados.
En este contexto, el personal desplegado en ese lugar activó protocolos previamente entrenados y revisados mensualmente, incluyendo el traslado inmediato hacia el Refugio Rancagua, instalación preparada para sostener hasta 20 días de autonomía en caso de aislamiento. “Este tipo de respuesta se enmarca en un plan de emergencia que considera, además, la mantención permanente de infraestructura crítica, abastecimiento individual y colectivo, y canales de comunicación con el continente”, sostuvo el Comandante de la BAE, Teniente Coronel Rafael Delard de Rigoulieres Q.
La Base O’Higgins cuenta con procedimientos específicos para sismos, tsunamis, incendios y otras emergencias, los cuales son parte integral del proceso de instrucción del personal antes de su despliegue. Entre las capacitaciones destacan el curso de combate contra incendios, formación en seguridad personal, supervivencia, y liderazgo en condiciones extremas.
Adicionalmente, mantiene una red de comunicación activa y segura que incluye conexión por radio, teléfono satelital, correo electrónico e intranet, lo que permite una coordinación eficiente con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), otras bases nacionales y autoridades en el continente.
Aunque el reciente sismo no representó una amenaza para las operaciones, la activación preventiva de los protocolos permite garantizar la seguridad del personal y la continuidad de las labores científicas y logísticas.