El 9 de julio, miles de hombres y mujeres del Ejército de Chile extenderán su brazo derecho y pronunciarán un compromiso de por vida. Sin embargo, ese momento comienza mucho antes de escucharse el juramento. Semanas previas, inician un intenso proceso de preparación para comprender el verdadero alcance de las palabras que pronunciarán.
Este año jurarán 7.661 integrantes de la Institución: 116 oficiales, 600 suboficiales, 1.483 alumnos de las escuelas matrices, 324 soldados de tropa profesional y 5.138 soldados conscriptos.
Desde Putre hasta Porvenir, las ceremonias se desarrollarán de manera simultánea. En Santiago, la Plaza de la Ciudadanía será el escenario del acto central, donde los juramentados, renovarán o asumirán su compromiso con la Patria ante autoridades, familiares y público asistente.
Durante la jornada se rendirá homenaje a los 77 héroes del Combate de La Concepción, quienes los días 9 y 10 de julio de 1882 combatieron, dando su vida, en el cumplimiento de su misión. Su ejemplo dio origen a una de las tradiciones más importantes del Ejército y continúa inspirando a quienes hoy viven su vocación de servicio en el Ejército.
Aunque este acontecimiento tiene sus raíces en los albores de la República, fue en 1914 cuando el Presidente Ramón Barros Luco dispuso que la ceremonia se realizara simultáneamente en todo el país, otorgándole la solemnidad que mantiene hasta hoy.
Preparaciones
Los días previos están caracterizados por rigurosos ensayos. "Cada instrucción y formación nos prepara para vivir uno de los momentos más importantes de nuestro Servicio Militar", comenta el Soldado Conscripto de la 2da. Compañía de Fusileros del Batallón de Infantería Motorizada del Regimiento N.º 16 "Talca", Benjamín Valenzuela C.
Asimismo, diversas unidades realizarán la tradicional Alegoría Patriótica del Combate de La Concepción, para recrear lo acaecido en este hecho de armas y rendir homenaje a los protagonistas de esa gesta. En numerosas guarniciones, esta actividad se desarrolla abierta a la comunidad con el propósito de difundir este relevante episodio histórico.
Padrinos y Madrinas
Otra de las tradiciones que antecede al Juramento es la elección del padrino o madrina. Cada juramentado designa a un militar de mayor antigüedad que lo acompañará durante la Vigilia de Armas y lo orientará en su desarrollo profesional. "Ser padrino implica asumir la responsabilidad de guiar con el ejemplo", explica el Cabo 2.º Brayan Dubó G., de la Compañía Logística de la Brigada Motorizada N.º 4 "Rancagua", quien apadrinará al Cabo Johan Almonacid C.
Instancia de reflexión
En la víspera del Juramento a la Bandera se desarrollará la tradicional Vigilia de Armas, ceremonia inspirada en una antigua tradición medieval que el Ejército de Chile adoptó a comienzos del siglo XX.
Durante esta instancia, los juramentados reflexionarán sobre el compromiso que asumirán con Dios y la Patria. Asimismo, los comandantes de unidad, junto con los capellanes católicos y los pastores evangélicos, se dirigirán a los presentes para destacar el significado de la promesa que realizarán y la responsabilidad que esta conlleva.