Con el objetivo de mantener a las Patrullas de Auxilio y Rescate de Montaña (PARMEs) certificadas y preparadas para ejecutar operaciones de rescate, con rapidez y profesionalismo, el Centro de Entrenamiento en Montaña del Ejército (CEMON) culminó el ciclo de evaluación correspondiente al año 2024, el que incluyó a las 17 PARMEs, con que cuenta la Institución a nivel nacional.
Rapel, ascensión por cuerda fija, paso de nudos, autorescate por cuerda auxiliar, cargada, descenso e izado controlado con camilla, son algunos de los contenidos que se evalúan durante el periodo de certificación.
El CEMON tiene por misión contribuir a la eficiencia de combate en montaña del Ejército de Chile, a través de la capacitación, asistencia al entrenamiento y a la docencia, además de certificaciones de las habilidades individuales y grupales de las unidades especialistas, así como también en Operaciones Distintas a la Guerra (MOOTW, por su sigla en inglés), como son los despliegues en emergencias.
En ese sentido, los instructores del centro dirigen las actividades de instrucción y entrenamiento, en donde el personal especialista que integra una patrulla se reentrena, reforzando las competencias, con el fin de estar permanentemente en condiciones de realizar una búsqueda, auxilio y rescate en sectores de difícil acceso, como lo son las zonas agrestes o la montaña.
Al respecto, el oficial a cargo de esta certificación en la VI División de Ejército, Teniente Joaquín Bustos M., explicó que su objetivo era “certificar a todas las PARMEs del Ejército, en técnicas y procedimientos de rescate estival, que consistió en un descenso controlado, posteriormente con atención a heridos en sector agreste”.
Las constantes instrucciones y certificaciones, así como la asistencia al entrenamiento responden a la planificación del centro y se desarrollan de forma periódica a todas las PARMEs distribuidas a lo largo del país, consistente en un plan de entrenamiento mensual, que incluya periodo invernal y estival.