Un contingente del Ejército se sumará, a fines de agosto, a la misión UNFICYP 45 de las Naciones Unidas, desplegada en la isla de Chipre. La dotación estará conformada por un oficial y cinco suboficiales, quienes serán observadores durante siete meses, en coordinación con efectivos de Argentina, Brasil, Paraguay, Austria, Hungría, Reino Unido, Mongolia, Pakistán, Rusia y Serbia.
Los representantes de la Institución desempeñarán tareas relacionadas con la supervisión del alto al fuego, incluyendo patrullajes diurnos y nocturnos, verificación de movimientos militares, escolta de convoyes humanitarios y apoyo a la población civil.
Previo a su despliegue, los seleccionados completaron una capacitación especializada en el Centro de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CECOPAC). El programa, de 124 horas, contempló una fase teórica basada en el Core Pre-deployment Training Material (CPTM), que aborda los principios esenciales para actuar en un entorno multinacional bajo mandato de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La etapa práctica, por su parte, se desarrolló en el campo de entrenamiento del Fuerte “Félix Aguayo” de la Infantería de Marina, en la comuna de Concón, y consistió en ejercicios que simulan escenarios reales de la misión, con énfasis en la toma de decisiones y el trabajo colaborativo.
De los ocho militares que cursaron la instrucción, seis fueron seleccionados para integrar el relevo, mientras que los dos restantes permanecerán en calidad de reserva.
El Teniente Isaías Montecinos M., de la Batería de Artillería N° 2 “Arica” del Destacamento de Montaña N° 3 “Yungay”, valoró la experiencia como una oportunidad única “Poder interactuar con cascos azules de distintos países implica un gran aprendizaje profesional y personal. Esta experiencia nos exige actuar con el más alto nivel de preparación y compromiso para proyectar la imagen que Chile y su Ejército han construido internacionalmente”.
En tanto, el Cabo 1° Diego Horstmeier G., encuadrado en la Comandancia en Jefe del Ejército, destacó el sentido de servicio que implica este tipo de despliegue: “Estas misiones no solo tienen relevancia operativa, sino que también reflejan el compromiso de Chile con la paz y la cooperación global. Es una instancia de crecimiento, que nos permite aportar a una causa mayor”.
La participación de Chile en UNFICYP, iniciada en 2001, ha permitido al país contribuir activamente a la estabilidad en una de las regiones más sensibles del Mediterráneo oriental. Al mismo tiempo, fortalece las capacidades del personal desplegado y promueve el trabajo conjunto con Fuerzas Armadas de diversos países, consolidando el rol del Ejército en los esfuerzos internacionales por el mantenimiento de la paz y la seguridad.