Mediante la certificación del empleo del lanzagranadas UBGL, los soldados de tropa y soldados conscriptos del Batallón de Infantería de Montaña “Andalién” –unidad perteneciente al Destacamento de Montaña N.°9 “Arauco”, ubicado en Osorno– fueron evaluados en el uso de este sistema de armas y operatividad eficaz.
Enmarcada en la planificación anual de instrucción, tuvo como objetivo final alcanzar un nivel operativo sólido y preciso en una misión militar, proporcionando apoyo de fuego y versátil a la escuadra, junto al aumento de su flexibilidad táctica en distintas situaciones, explicó el Comandante del Batallón, Mayor Jorge Retamal P.
El oficial agregó que esta instrucción es de “gran relevancia porque refuerza la potencia de fuego y la capacidad de reacción de la escuadra, aportando un apoyo inmediato en distintas situaciones tácticas. Además, refleja el entrenamiento permanente del Batallón “Andalién” y su compromiso con la excelencia en el cumplimiento de las misiones asignadas”.
El programa de instrucción también contempló la certificación de tiro, la cual al término se confirmó la capacidad operativa de los soldados de tropa y soldados conscriptos del Destacamento, y en particular del Batallón.
El Soldado de Tropa Rodolfo Vásquez G., destacó que, “fue una instrucción intensa que aproveché al máximo. Todo estuvo claro y bien explicado, y pudimos practicar harto. Me sirvió para darme cuenta del nivel que tengo y en qué cosas puedo mejorar”. Añadió que, “la certificación me prepara para cumplir mejor mi rol dentro del grupo”.
Por su parte, el Soldado Conscripto Marco Oliva S. señaló que “Aprendí a usar el lanzagranadas UBGL de manera segura y a entender cuándo y cómo usarlo en la escuadra. También entendí la importancia de coordinarse con los compañeros y cómo aportar de manera efectiva al grupo”.
Ambos coincidieron en que la confianza y la preparación alcanzada, junto al énfasis práctico de la instrucción, contribuyeron a una mejor incorporación de conocimientos operativos.
De esta manera, los resultados obtenidos, consecuencia de un entrenamiento permanente y planificado, fortalecieron la maniobra de la escuadra con una potencia de fuego versátil, lo cual se vio reforzado con el compromiso de la unidad con la excelencia en el entrenamiento.