Acreditar los estándares de Instrucción y Entrenamiento establecidos por la Institución, desarrollar tareas y capacidades colectivas del Arma de Artillería -a nivel pieza-, aplicando técnicas y procedimientos de combate fue el objetivo de la instrucción que los soldados conscriptos de la 3ra. Batería de Combate del Regimiento de Artillería N.°1 “Tacna” recibieron en su Fase de Formación del Combatiente por Ocupación Militar Especializada.
Embarque y desembarque de vehículo motorizado, equipar y desequipar la pieza M-101 y su doctrina, fueron algunas de las instrucciones realizadas en Campo de Instrucción y Entrenamiento “General Bari”. Todo esto con el fin de cumplir con el perfil de egreso del instruido, cual es adquirir la capacidad de integrar y aplicar los conocimientos entregados por parte de los instructores en una pequeña unidad.
Para el Comandante de la 3ra. Batería de Combate, Capitán Francisco Narváez U, este periodo es fundamental, “ya que es el inicio de su integración en una pequeña, específicamente en una batería de combate de artillería con material 105 milímetros”.
Por su parte, la Oficial Director del Fuego, Teniente Francisca Caro B. explicó que, “es esencial tener claridad del objetivo que persigue la instrucción, utilizar una metodología sencilla y lógica que permita aquilatar fácilmente el conocimiento esperado, dar ejemplos y poner en práctica mediante ejercicios a los instruidos, realizando una retroalimentación transversalmente durante la instrucción”.
En ese sentido, el Soldado Conscripto Matías Maturana T., quien se inscribió al Servicio Militar para cumplir un sueño que tenía desde pequeño y una meta y desafío que quería enfrentar. Para él, “la instrucción con mi unidad fue muy buena, porque aprendimos nuestra ocupación específica para el funcionamiento de la pieza de artillería y la experiencia de poder disparar una bomba de artillería es realmente algo muy emocionante. He podido superar cada prueba y crecer gracias a eso”.
Los procesos formativos en la Artillería del Ejército de Chile están diseñados para fortalecer las habilidades técnicas del contingente. A través de la formación especializada, los jóvenes soldados adquieren no solo los conocimientos específicos para operar el material bélico, sino también una comprensión profunda de la importancia de cada acción dentro de una pequeña unidad en el terreno.