Tras dos exigentes semanas de instrucción y entrenamiento, los oficiales y suboficiales, del grado de alférez y cabo, que están realizando el Curso de Paracaidista Básico Militar en la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales culminaron la fase de entrenamiento en tierra, etapa que antecede al periodo de saltos desde una aeronave CASA-212 a 1.200 pies de altura, gracias al apoyo de la Brigada de Aviación Ejército.
El Secretario de Estudios de la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales explicó que “durante estas primeras dos semanas, los alumnos aprenden técnicas relacionadas con el aterrizaje, procedimientos de emergencia y operación en la aeronave, como la salida desde la puerta del avión. Todo lo anterior es evaluado por los instructores, quienes –una vez aprobado el proceso–continúan a la semana de saltos”.
Durante la siguiente fase de aire, los alumnos del curso, y recién egresados de la Escuela Militar y Escuela de Suboficiales, realizarán cuatro saltos diurnos y uno nocturno, todos con equipo, aplicando, de esta manera, lo aprendido en tierra.
Para completar la preparación previa al salto desde 1.200 pies de altura, los alumnos se instruyen, entrenan y evalúan, en las canchas de arnés de columpio y sostenido, de plataforma, de avión simulado y de la torre de salto. Todas estas canchas permiten a los instructores y alumnos prepararse de manera segura y eficaz.
El Alférez Pablo Aedo G., perteneciente a la Escuela de Ingenieros, señaló que decidió postular al curso “porque es una de las primeras oportunidades que brinda el Ejército para obtener una especialidad secundaria”. Agregó que, “nuestra preparación ha sido completa, ya que hemos aquilatado todos los conocimientos necesarios para realizar nuestro primer salto con valor y entusiasmo, donde las claves están en confiar en nuestro aprendizaje y formación”.
Por su parte, el Cabo Ángel Peña S., comentó que, “han sido semanas exigentes en lo físico y sicológico, y que gracias a los contenidos vistos podré enfrentar la próxima etapa tranquilo y feliz, porque es un sueño que quiero cumplir”.
Este curso no solo fortalece las capacidades del Ejército, sino que también el espíritu de cuerpo de las unidades, consolidando a la Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales como un pilar clave en la formación de tropas aerotransportadas de Chile.