Desde noviembre de 2020 es el encargado de mantener operativos los distintos equipos que permiten las comunicaciones con el continente. Desde que fue aceptado para integrar la Dotación Antártica 2020-2021, el Cabo 1° Ariel Vásquez sabía que su tarea sería de gran responsabilidad, como mecánico de equipos de telecomunicaciones, es quien durante el último año ha velado para que la Base Antártica del Ejército General Bernardo O’Higgins (BAE) “mantenga la comunicación con el exterior, ya sea con internet, intranet o telefonía, y que todo el personal pueda estar en contacto con sus familias, sobre todo en invierno que es más complicado, en que la nieve tapa las antenas o las congela”, advierte.
“La postulación a la Dotación Antártica fue porque sabía lo que se vivía aquí en las comunicaciones y lo extremo del lugar, que no es fácil. Entonces, como telecomunicador, es una de las experiencias más gratas poder mantener las comunicaciones por todo el año, como ha pasado hasta ahora, viendo que es una de las cosas más importantes para los familiares”, dice orgulloso el Cabo Vásquez desde el continente blanco.
Dejó Concepción después de hacer el Servicio Militar, para ingresar en 2004 a la Escuela de Suboficiales, iniciando una carrera que lo llevó a conocer la camaradería y a su pareja. Con una relación de seis años, la decisión de embarcarse en esta misión de 12 meses no fue ligera, pero que pudo concretar con el apoyo de ella.
“Una de las cosas más difíciles es separarse de la familia”, dice Vásquez desde su puesto de trabajo en la BAE. Reflexionando sobre el último año lejos de su hogar y de sus camaradas en la Jefatura de Telecomunicaciones, toma el peso de la responsabilidad que ha cargado en sus hombros: “En la unidad en que trabajo, la mayoría somos mecánicos de telecomunicaciones. En caso de falla, uno la puede superar con ayuda. Acá no, cada uno tiene su puesto y debe intentar superar el problema y velar para que todo funcione bien”.
Las historias de su tío, militar en retiro, fueron las que lo inspiraron a seguir la carrera militar, siempre escuchando a su vocación de servicio, también es voluntario de la VI Compañía de Bomberos de Ñuñoa, atento a cuando su ayuda sea requerida.
Además de cumplir un año de estadía en la BAE, a la espera que una nueva dotación los releve de sus puestos y la conmemoración del Día de la Antártica chilena el 6 de noviembre, que recuerda cómo, en 1940, el presidente Pedro Aguirre Cerda fijó mediante decreto los límites del Territorio Chileno Antártico. “De esta experiencia hay varias cosas que me llenan. Una es estar acá representando al país y al Ejército y, sobre todo, me llena que las comunicaciones estuvieron funcionando todo el año. La parte profesional creció bastante y el apoyo de los jefes ha sido fundamental, siempre creyendo en uno”, agrega el Cabo Vásquez.
En el continente su familia lo espera, con la promesa de que lo primero que hará es concretar la decisión que tomó antes de partir su viaje: “me voy a casar”.