Cuando se habla de los grandes forjadores de la historia chilena, el nombre del Comodoro Arturo Merino Benítez suena como uno de los más importantes en el ambiente militar y aeronáutico. Fue Oficial del Ejército de Chile y pionero de la aviación nacional, cuyo sueño fue que los cielos fuesen parte del territorio nacional, como también trabajó arduamente para que así fuera.
Nacido el 17 de mayo de 1888 en Chillán. En 1903 ingresó al Ejército de Chile como cadete de la Escuela Militar, egresando en 1908 como Teniente 2° de Artillería. Mientras que 1917, se recibió como Oficial de Estado Mayor.
Tuvo una visión estratégica que lo llevó a pensar que el cielo era una nueva frontera para el desarrollo del país, ya que manifestaba que “se han creado los ejércitos para defender las fronteras terrestres, se han creado las armadas para defender las marítimas, hoy cuando surge una nueva frontera, el aire, es preciso crear una fuerza aérea destinada a su defensa”.
Uno de los hitos que lo llevaron a incrementar su interés por incorporar el aire como medio de comunicación e integración, fue en 1922, mientras ejercía como Agregado Militar en la Embajada de Chile en Brasil, el Capitán Diego Aracena Aguilar llegó a Río de Janeiro en avión, logrando el vuelo más largo en Latinoamérica hasta esa fecha.
Su labor por el desarrollo por la frontera aérea se fortaleció mientras fue Director de la Escuela de Aeronáutica Militar, unidad donde realizó su curso de piloto y posteriormente fue jefe de la Dirección de Aviación Militar, donde tuvo la misión de potenciarla y proyectarla al territorio.
Gracias a la preparación y experiencia con la que contaba en el área de la aviación, con el respaldo del Presidente de la República de ese entonces, el General Carlos Ibáñez del Campo, el 21 de marzo de 1930 se creó la Fuerza Aérea de Chile, institución de la que fue su primer Comandante en Jefe.
El Comodoro Arturo Merino Benítez falleció el 2 de mayo de 1970, pero su nombre se recuerda por su trabajo y legado en pos del desarrollo de la aeronáutica nacional, prueba de eso, es que el principal aeropuerto del país lleva su nombre, destacando su aporte a Chile y a su aviación.