Los alumnos del Curso Básico de Oficiales del arma de Infantería realizaron su primer periodo práctico en el predio militar de Pichicuy, región de Valparaíso, oportunidad en la que los alféreces pudieron ser evaluados en las distintas competencias necesarias para desempeñarse como comandantes de sección.
Durante los 10 días que duró el ejercicio, se pusieron a prueba sus capacidades físicas, intelectuales, morales y de liderazgo. El ejercicio de entrenamiento en terreno se ejecutó mediante acciones, ofensivas y defensivas, oportunidad en que desarrollaron tareas propias del arma como técnicas de combate de infantería y planificación y ejecución de misiones mediante el Proceso de Conducción de Tropas (PCT).
Dentro de la malla curricular del curso, este tipo de instancias son muy relevantes, ya que los oficiales fortalecen su capacidad de tomar decisiones bajo presión, consolidando la cohesión de su sección. De este modo, los alféreces aprenden a planificar y a conducir una sección de fusileros en las acciones tácticas fundamentales y complementarias en escenarios controlados que simulan situaciones de combate. Lo anterior, con el propósito de desarrollar variadas habilidades que les permitan dar cumplimiento a las distitnas misiones en operaciones militares de guerra.
Para el Comandante del Batallón de Alumnos de la Escuela de Infantería, Teniente Coronel Hernán Oyanguren P. este tipo de ejercicios son clave. “Se trata de un ejercicio de doble acción en terreno STX, por su sigla en inglés, instancia donde dos fuerzas se enfrentan entre ellas. La idea de estos entrenamientos de combate en terreno es someter a los alumnos a un ritmo de operaciones exigentes. Acá evaluamos a los alumnos en la capacidad de planificar, exponer órdenes y ejecutar operaciones militares ofensivas y defensivas como comandantes de sección de Infantería”
Al respecto el Alférez Joaquín Pulgar F., señaló que gracias a este ejercicio él y sus compañeros aplicaron todo lo que aprendieron en la teoría dentro del aula, destacando que, “este proceso práctico favoreció el análisis de situaciones bajo estresores propios del combate, lo que exigió interpretar información, priorizar acciones y adaptar los conocimientos a condiciones cambiantes”.
Cabe señalar que estos cursos de requisito están dirigidos a habilitar al personal para su ascenso a grados superiores y contribuir a su perfeccionamiento para mejorar y/o asumir nuevas responsabilidades, acorde con el cargo que ocupe o actividad que desarrolle en el ámbito de la especificidad de su función militar.